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Directiva de eficiencia energética en edificios

Durante esta semana se ha aprobado la revisión de la Directiva de eficiencia energética en edificios (EPBD) por parte de la Comisión Europea. Esta noticia nos da aliento para creer que es posible una transición más real del sector de la edificación, y que con trabajo nos podemos dirigir hacia un futuro más descarbonizado y sostenible.

 

¿Qué aspectos regula esta norma?

Esta nueva norma establece algunas directrices importantes de sostenibilidad, destacando:

  • la eliminación gradual de los combustibles fósiles para climatización,
  • una mayor exigencia en cuanto a niveles de eficiencia energética,
  • y sobre todo, la incorporación por primera vez de requerimientos para calcular el Potencial de Calentamiento Global (PCG) de los edificios, de acuerdo a la metodología de Level(s).

Desde el 01 de enero de 2028 será obligatorio reportar el PCG de todos los edificios nuevos con más de 1000 m² de superficie útil, y a partir de 2030 para todos los edificios.

 

El punto crítico de Omplim

Celebramos la aprobación de esta nueva directiva, pero también consideramos que debemos ir mucho más rápido que los plazos que establecen las normativas. Si apenas en 2028 se empiezan a medir los impactos ambientales de la construcción, será imposible alcanzar los objetivos de los acuerdos de París (COP21) reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para el 2030. Como sector deberíamos adelantarnos, asegurar que todas las nuevas construcciones lleven a cabo sus mediciones antes del 2028 y buscar herramientas que nos ayuden a obtener construcciones de menor impacto.

Desde Omplim tenemos la convicción de que esto es posible, ya que desde el inicio de nuestra actividad hemos estado haciendo estas mediciones en todos los proyectos que hemos desarrollado. Lo hacemos midiendo el impacto de nuestros edificios a través delAnálisis del Ciclo de Vida y el reporte de los diferentes indicadores establecidos por Level(s). Esto incluye contemplar impactos que van más allá de las emisiones de gases de efecto invernadero, también se tienen en cuenta aspectos como la salud, la circularidad y el consumo eficiente de recursos. Asimismo, no se utilizan combustibles fósiles para la producción deagua caliente sanitaria y la climatitzación en ninguno de los edificios que construimos.

 

Toda regulación que impulse una transición hacia un futuro más sostenible siempre es bienvenida, pero también animamos al sector a que trabaje por delante de esta. La realidad climática necesita que pasemos a la acción cuanto antes mejor y así afrontar las consecuencias de esta crisis medioambiental de la manera más efectiva posible.